Bombas de vacío
La potencia justa para que el vacío nunca te falte a mitad de ordeño.
- Amplia gama de capacidades (300 a 2.250 lts/min) para adaptarse a la medida exacta de tu tambo.
- Versión SV 11-22: Modelos de ultra alta capacidad. Estructura súper robusta preparada para la exigencia continua de los grandes rodeos.
- Sistemas con refrigeración adicional que mantienen el rendimiento al 100% en las condiciones más duras.
Características técnicas
Capacidades disponibles
300 / 500 / 800 / 900 / 1.650 / 2.200 lts/min
Versión de mayor escala
SV 11-22 de alta capacidad industrial.
Opción con ventilación
Disponible en 1.650 y 2.200 lts/min.
Tipo de lubricación y consumo de aceite
Aceitera de dosificación regulable, con 2/3 puntos de lubricación (uno central y uno en cada tapa). Consumo de aceite promedio de 20 ml/h.
Tipo de acople (correa/directo) y potencia de motor requerida (HP)
Tipo de acople: correa doble A con cubre polea de protección en todos los casos. Potencia requerida: un HP por cada 300 lts/minutos.
Origen
Diseño RODEG.
Mirá el paso a paso
Fuerza neumática constante para sostener tu fosa en las condiciones más duras.
1. Generación de vacío de flujo continuo
Al encender el motor, el rotor interno de la bomba gira a altas revoluciones, desplazando mecánicamente el aire hacia el exterior a través del silenciador de escape para crear una depresión constante en la cañería de la sala.
2. Amortiguación y reserva de caudal
La bomba extrae aire continuamente del sistema, y con la ayuda del pulmón de vacío y la válvula reguladora servoasistida generan una reserva. Esta reserva actúa como un colchón neumático: si entra aire atmosférico bruscamente en la fosa (por ejemplo, cuando se cambia un grupo de ordeño), la gran capacidad de extracción de la bomba compensa la pérdida de inmediato.
3. Disipación térmica activa
Durante las horas críticas de trabajo, aletados de disipación y el sistema de ventilación forzada adicional disipan el calor generado por la fricción interna. Esto evita la dilatación excesiva de las piezas, manteniendo la estanqueidad y el caudal de aire idéntico desde la primera hasta la última vaca del turno.